Contra periodistas

Remache del cambio
Por: Enrique Zúñiga Castillo
Contra periodistas
Desde hace décadas México es uno delos países más peligroso para ejercer el periodismo. Tal vez, el amable lector sepa o recuerde  los asesinatos emblemáticos de Manuel Buendía Tellezgirón o El Gato Félix, (por cierto a éste, Los Tigres del Norte, le dedicaron un corrido) a finales del siglo pasado. Pero existen otros sucesos igual de trascendentes en los que los periodistas han sido víctimas de atentados.
Lo que realmente es preocupante no sólo es la participación de los poderes fácticos –se dice ahora- sino los cuerpos que deberían estar para proteger la integridad de los ciudadanos como los cuerpos policiacos estatales, federales, municipales y fuerzas armadas. Hoy, por esa causa,  rigen la censura o autocensura en muchas de las actividades periodísticas.
Remache de ayer
El diario El Mundo de Tampico acusó a mediados de los setenta del siglo pasado al reynosense Miguel Ángel del Río, subdirector de Tránsito en Tamaulipas, de haber mandado golpear a unos reporteros de dicha empresa de comunicación. Del Río era señalado, por este periódico, como contrabandista y de tomar represalias contra los comunicadores como respuesta a las denuncias hechas contra los agentes de Tránsito en las ciudades fronterizas tamaulipecas y, además, ciudad Victoria.
Los reporteros se decían perseguidos y acosados por delincuentes disfrazados de agentes de Tránsito. Entre éstos figuraban Ignacio Cruz Almena y uno de apellido Villafaña. Recibían órdenes directas del subdirector citado y no del director Óscar Torres.
Un día, un grupo de oficiales de Tránsito secuestró el automóvil del director del matutino, lo desaparecieron durante tres horas y luego lo depositaron en el corralón municipal. El afectado consiguió un notario público para dar fe de los objetos que dentro del coche se hallaban. Ya conocía de la fama con la que corrían los tránsitos. Habían hecho un negocio del desvalijamiento de carros.
Los agentes de Tránsito, en las calles inmediatas al palacio de gobierno en ciudad Victoria, extorsionaban a los conductores, retiraban las placas a los carros y exigían cuotas especiales por estacionarse.
Según las versiones dadas por los mismos oficiales, Miguel Ángel del Río los obligaba a entregar elevadas cantidades de dinero a cambio de continuar laborando. Igual situación se vivía en otras ciudades de la entidad. Así consta en el Archivo Histórico de Tampico “Carlos González Salas”.
No sé amable lector, si lao ocurrido alrededor de 40 años atrás te recuerde situaciones parecidas del presente, en tu municipio.
¡Qué suene la banda, Alma!
La insensibilidad y la ignorancia han prevalecido en la decisión de desparecer la Banda Municipal de Altamira Tamaulipas. En contraste, síndicos y regidores han insertado en las listas salariales a hijos, ahijados, sobrinos, cuñados, parejas, guachomas, etcétera. Esta política forma la suave brisa del cambio encabezada por Alma Laura Amparán, la presidenta municipal. ¿Pensar en reelección?

Remache de estilo para principiantes
Regidora o síndica: Podemos observar que algunas personas, por ignorancia o miedo, evitan Ayuntamientos así mencionan a las mujeres que ocupan esos cargos. Debería ser motivo utilizar las palabras síndica y regidora, reconocidas por la Real Academia Española, para mencionar a quienes ocupan estos puestos. Es más, unas páginas electrónicas de los de, por lo menos, incomodidad de las aludidas, sin embargo, a veces ellas mismas así se presentan.


contrarraya@gmail.com

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