El atrabiliario Gustavo Cárdenas
Remache del cambio
Por: Enrique Zúñiga
Castillo
El atrabiliario Gustavo Cárdenas
En septiembre de 1977, un sobrino del gobernador de
Tamaulipas, golpeó al capitán Álvaro Zerón Álvarez y al mayor Abel Peña quienes
se desempeñaban como jefe y subjefe de la Policía Judicial. Ramón Juárez, un
agente de esa corporación, recibió la misma medicina de guamazos.
Según la nota publicada en un diario de Tampico y conservada
hasta nuestros días en el Archivo Histórico de ese puerto, el irascible sujeto
montó en cólera cuando se percató que era seguido por policías judiciales.
¿Quién era el atrabancado pariente del mandatario
estatal? Si lo está pensando, adivinó. Se trataba de Gustavo Cárdenas
Gutiérrez.
El joven sobrino, cuando llegaba a la capital
tamaulipeca por la carretera Victoria-Matamoros, (de este último municipio es
originario) en una camioneta Datsun
1975, le marcaron el alto en la calle 10 y Carrera Torres. Allí se les fue con
pies y manos a los oficiales policiacos.
Los agentes soportaron los insultos y golpes del
energúmeno y casi le pidieron de favor que los acompañara a las oficinas del
jefe Álvaro Zerón Álvarez. Le suplicaron porque se enteraron del cercano parentesco
con el gobernador Cárdenas González.
Zerón Álvarez recibió una patada en la espinilla,
el mayor Peña fue golpeado en el rostro y el agente Juárez presentaba hematomas
en los ojos. A todos les regaló chocolates el iracundo matamorense.
Cárdenas Gutiérrez fue dejado en libertad, a pesar
de las injurias y golpes propinados por él a los servidores públicos citados.
Los policías, aunque habían sido vapuleados, no pudieron presentar cargos contra
el influyente joven.
¡Qué suene la banda, Alma!
La insensibilidad y la ignorancia han prevalecido en la
decisión de desparecer la Banda Municipal de Música de Altamira Tamaulipas. En
contraste, síndicos y regidores han insertado en las listas salariales a hijos,
ahijados, sobrinos, cuñados, parejas, guachomas
y otros especímenes. Esta política forma la suave brisa
del cambio encabezada por Alma Laura Amparán, la presidenta municipal. ¿Pensar
en reelección? De que se van, se van.
Carros del
gobierno en paseos dominicales
En Altamira, al parecer, muchos funcionarios
y empleados ocupan los vehículos oficiales durante los fines de semana para
paseos familiares, relajarse con las novias o visitar a sus parientes en sus
municipios de origen pues muchos de ellos no son altamirenses ni radican en
dicho municipio. En el estacionamiento del nuevo complejo administrativo La
Retama, deberían “pernoctar”, durante los fines de semana, alrededor de 50
carros del gobierno. Resulta que si, Usted amable lector, observara el sitio un
domingo cuando está pardeando, se dará cuenta que apenas rebasa la decena de
unidades automotrices.
contrarraya@gmail.com
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