Regidores altamirenses ninguneados
Remache del cambio
Por: Enrique Zúñiga
Castillo
Regidores altamirenses ninguneados
La
regidora priísta Elizabeth Humprey Oelmeyer expuso, hace unos días, que sus
iniciativas presentadas son desdeñadas por la alcaldesa Alma Laura Amparán
Cruz. Es más, ni siquiera es recibida por ésta para plantearle personalmente
los proyectos.
El desdén con que algunos presidentes municipales tratan a
los ediles es visible sobre todo cuando éstos pertenecen a los partidos
políticos de oposición o minoritarios. ¿Cuál es la idea que cruza por la mente
de aquéllos funcionarios para conducirse así? Sencillo. Sienten la lógica de
aplastar cualquier voz disonante. Mientras, los desairados continuarán
retorciéndose en sus reclamos.
Al
respecto hallé la siguiente información.
Remache del ayer
En
marzo de 1972 dos de los regidores pidieron cuentas de la Tesorería municipal
al alcalde. Éste les contestaba con evasivas.
Rosalío
Adame y Rubén Garza Prieto desconocían los ingresos. El alcalde al ser abordado
sobre este asunto les respondía con evasivas. Exculpaba de falta de un informe
al tesorero.
Una
nota en El Mundo, del marzo del año
mencionado, resguardado en el Archivo Histórico de Tampico, explicó la razón del conflicto:
El tesorero municipal, don Juan Macías, era el
alcalde de Altamira en el periodo anterior, y dicen que ayudó a don Reynaldo
Castillo Portes para su postulación por el PRI y para su campaña electoral. Se
conjetura que hubo un entendimiento entre ellos en el sentido de que don Juan,
al salir del H. Ayuntamiento, sería el tesorero municipal y… pues los gastos de
campaña…
Claro que el alcalde oculta algo. ¿No sería mejor
que de una vez lo despepita? Si todo mundo lo sabe… ¿Y si lo que sabe no es
cierto? ¿Y si lo que es cierto es peor?[1]
Interrogada
al respecto, Felita Aparicio Saucedo, viuda de Macías, en entrevista con el
autor mencionó la cercana amistad que unía a Castillo Portes con su difunto
esposo. Añadió la solidez de éste por conservar una conducta honesta en el
oficio público pese a la carencia de lujos en su hogar.
¡Qué suene la banda, Alma!
La insensibilidad y la ignorancia han prevalecido en la
decisión de desparecer la Banda Municipal de Música de Altamira Tamaulipas. En
contraste, síndicos y regidores han insertado en las listas salariales a hijos,
ahijados, sobrinos, cuñados, parejas, guachomas
y otros especímenes. Esta política forma la suave brisa
del cambio encabezada por Alma Laura Amparán, la presidenta municipal. ¿Pensar
en reelección? De que se van, se van.
Carros del
gobierno en paseos dominicales
En Altamira, al parecer, muchos funcionarios
y empleados ocupan los vehículos oficiales durante los fines de semana para
paseos familiares, relajarse con las novias o visitar a sus parientes en sus
municipios de origen pues muchos de ellos no son altamirenses ni radican en
dicho municipio. En el estacionamiento del nuevo complejo administrativo La
Retama, deberían “pernoctar”, durante los fines de semana, alrededor de 50
carros del gobierno. Resulta que si, Usted amable lector, observara el sitio un
domingo cuando está pardeando, se dará cuenta que apenas rebasa la decena de
unidades automotrices.
contrarraya@gmail.com
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