Tenía que ser de Tamaulipas
Remache
del cambio
Tenía que ser de Tamaulipas
Un niño de once años inventó un chaleco antibalas
tipo mochila para protección en caso de balacera. Juan David Hernández Rojas le
colocó un dispositivo GPS a su innovación.
El muchacho tenía que ser de Matamoros, Reynosa o Tamaulipas en general.
Es un alumno participante en la “ExpoCiencias Tamaulipas y Certamen de
Creatividad e Innovación Tecnológica.
Afirmó, al ser entrevistado, que su mochila hace la
diferencia entre la vida y la muerte. “Consiste en una mochila con placa de
acero resistente a las balas, situación común en balaceras cotidianas, con un
rastreador de GPS enlazado al teléfono de mis padres, que podrían localizarme
con facilidad en caso que no aparezca”, precisó el alumno de la escuela Lázaro
Cárdenas del Río. Además, dijo, en caso de robo tiene una alarma que se activa
“para que la gente se dé cuenta y me apoye”.
Con Juan David, podemos afirmar en la expresión de
Pablo Neruda que hay que hacer algo en este mundo porque en este planeta nos
parieron.
No quiero añadir otros temas. Sólo terminar con lo
siguiente.
Remache histórico
En diciembre de 1975, los celadores el
siniestro Palacio de Andonegui, observaron en la madrugada, que una persona
arrojó unos objetos desde la calle al interior del penal. Pese a unos disparos
que le hicieron y haberlo conminado a detenerse, el sospechoso logró darse a la
fuga.
Los proyectiles consistían en dos
pelotas de softbol rellenas de mariguana acicalada. Una de ellas cayó en el
patio y la otra, con gran ruido, en el techo de lámina del taller. El estrépito
alertó a los guardias.
Uno de los vigilantes intentó en cuatro
ocasiones disparar sobre la persona que arrojó las pelotas, pero el cartucho no
detonó porque la pólvora estaba húmeda. Fue hasta el quinto intento cuando hizo
fuego.
Ya te imaginarás, querido lector, la
alerta, a esa hora en la prisión.
En ese momento, el Servicio Secreto, en
seis patrullas, llegó a las instalaciones y realizó un cateo en las crujías.
Decomisó, además de las pelotas aludidas, un sinnúmero de armas diversas.
En otras ocasiones, ya se había
intentado introducir droga de la misma manera mediante la faramalla de que unos
jugadores simulaban jugar beisbol en un campo deportivo aledaño a la
penitenciaría.
Remache lagartesco
Si Usted conduce algún vehículo de Tampico
hacia Altamira, tenga cuidado. En el semáforo frente a Petrocel unos lagartos se encuentran acechando, disfrazados de
agentes de tránsito. Son parte de la suave brisa del cambio encabezada, en
Altamira, por Alma Laura Amparán.
Cuestión de estilo
Regidora o síndica: Podemos observar que algunas
personas, por ignorancia o miedo, evitan utilizar las palabras síndica y regidora, reconocidas por la Real Academia Española, para mencionar
a quienes ocupan estos puestos. Es más, unas páginas electrónicas de los
Ayuntamientos así mencionan a las mujeres que ocupan esos cargos. Debería ser
motivo de, por lo menos, incomodidad de las aludidas, sin embargo, a veces
ellas mismas así se presentan.
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